Monte de La Osa

Tiempo de recorrido: 1 h. 15 min.

Kms: 5 km. 5 m.

Desnivel: 150 m

Dificultad: baja.

Salimos de Acebo desde la Plaza Mayor por la calle de la Mora, para continuar por la calle del Palacio que nos lleva hasta el Calvario de San Juan, desde donde se disfruta de una hermosa vista sobre la localidad. Pasado el Calvario, continuaremos de frente entre huertos protegidos por altas tapias donde crecen abundantes naranjos, frutales que dotan de una singular personalidad al término de Acebo y que en primavera llenan el aire de un delicado aroma. A 900 m. el camino se bifurca en dos; uno tuerce hacia la izquierda debiendo nosotros continuar de frente. Este camino se pierde en una explanada (Los Veneros) donde nacen otras tres sendas, cogemos la que sale más hacia el este y enseguida, junto a una pequeña construcción de piedra, hace un brusco giro a la derecha, ascendiendo. En este ascenso comenzamos a rodear el Monte de la Osa, objetivo de nuestro itinerario por un camino a tramos empedrado que era muy transitado antiguamente para ir a las fincas. Atravesamos así el paraje de la Mata, con numerosas matas de roble melojo que le dan nombre y con preciosas vistas del valle de la Escoba hacia el este, cubierto de un espeso bosque de robles, castaños y alcornoques que alterna con pastizales. Al llegar al alto del Teso Nieto, el camino se bifurca en dos; se continúa hacia la derecha para seguir rodeando el Monte de la Osa. A pocos metros, el camino se vuelve a dividir, y nosotros dejamos las dos pistas a nuestra izquierda, cogiendo la pista que se dirige hacia la derecha. Nos adentramos ahora en el valle del Linar, divisándose frente a nosotros el pico del Monte Jálama, de 1,492 metros de altitud. Ladera arriba el Monte de la Osa está repoblado de pinos y continuará así mientras bajemos por la pista “de la Osa”, admirando las sierras que rodean Acebo. Unos 300 m. antes de llegar a la carretera local CC-32.3, para evitar el asfalto, nos desviamos a mano derecha por un camino de tierra, con muchas cárcavas, que nos lleva a la Cuesta de la Chiva y al Valle Pelota. Llegamos así hasta el pueblo y nos adentramos en él por la calle Chorrera.