Iglesia de Santa María Magdalena

La Parroquia de Santa María Magdalena es un notable edificio alzado con mampostería y sillería esencialmente en el siglo XVI. La cabecera, terminada a mediados de esa centuria, como prueba el escudo de Carlo V visible por el exterior, remata en bellas bóvedas de crucería, mientras que la nave, única, tuvo techumbre de madera, sustituida en nuestros días por una antiestética cubierta. La esbelta torre, alzada sobre la sacristía, se terminó en el año 1.603 y la clasicista portada de los pies se labraría a finales del S. XVI. Pudo intervenir en las obras de construcción de la fábrica el maestro Francisco Hernández, ya que se citó como vecino de la localidad. En 1.699 se añadirían las clasicistas capillitas laterales, según el letrero exterior.

El retablo mayor es de estilo Barroco, es obra de principios del S. XVIII, quizá de procedencia salmantina: contiene tallas de la Magdalena, San Juan Bautista y Santa Bárbara, todas de finales del XVII o comienzos del XVIII. Enfrente está la imagen de San Pedro Celestino, patrón de Villamiel.

La parroquia conserva importantes piezas de platería: custodia (1.697), varios cálices de los siglos XVI al XIX y la tiara de filigrana de San Pedro Celestino