Del Poscarizo a la Ermita

Tiempo de recorrido: 1 h. 20 min.

Kms: 5 km. 1 m. (i/v)

Desnivel: 30 m

Dificultad: Baja.

Comienza el itinerario en la localidad de Cilleros, en el camino denominado de la “Fuente del Porcarizo” o de las “Peñas Ventosas”. El primer tramo del sendero circula entre paredes de piedra que demarcan los huertos donde los lugareños cultivan las hortalizas y los frutales, ceban los cerdos para el autoconsumo y cuidan los olivares y los viñedos, cultivos tan característicos de la comarca de Sierra de Gata. Llama la atención la abundancia de cornicabras y ojaranzos que crecen silvestres, árboles casi inexistentes en el resto de la comarca. Dejando atrás la Fuente de Porcarizo, fuente de piedra con agua muy apreciada en el lugar, y recorridos unos 300 metros entre robles, el camino se convierte en una senda “borriquera”, nombre que daban en la zona a las veredas abiertas por el tránsito sobre las caballerizas. Llega un momento en que esta desaparece, teniéndose que ir campo a través unos cientos de metros siguiendo las marcas pintadas en las rocas de granito que nos rodean, hasta que el camino desemboca en la carretera Hoyos-Cilleros. Se circula por el arcén hasta el cruce a Perales del Puerto, donde nos adentramos en el área denominada “La Dehesa”, adecuada como área recreativa. Esta se atraviesa por una senda en dirección sur hasta llegar a una gran charca, donde es posible –con mucha suerte-ver el alegre chapotear de la nutria. Bordeando el margen occidental de este área, se llega a una cancela que desemboca en el camino de la Ermita de Navelonga. Caminando por él, todo de frente, sin desviarnos en ninguna bifurcación, se llega hasta el desvío a la ermita de Nuestra Señora de Navelonga que a grandes rasgos se puede ubicar en dos épocas: la nave que se alzó durante el siglo XVI, mientras que la cabecera y la hospedería se levantaron a mediados del siglo XVIII, fecha en que además se añadieron los pórticos de los lados. Este área está cubierta de arbolado, haciéndola especialmente acogedora, y desde ella se tienen unas espléndidas vistas.