Almenara de Gata

Localización

La torre de la Almenara se encuentra en una de las zonas más escarpadas de Gata, al este de la localidad de Gata, y alejado de ella, en la provincia de Cáceres.

Para llegar a la torre de Almenara hay que tomar la carretera de Torre de don Miguel y al llegar a una cruz de piedra, donde se inicia el declive del terreno hacia el pueblo vecino, para subir por una pista que sale a la izquierda. La cuesta es empinada, y en su primer tramo está acompañada por un frondoso pinar. Una vez llegados al rellano del cerro, la vegetación se torna en un denso robledal y la torre de la Almenara ya se asoma por entre las copas de los árboles. Todavía quedan unos 2 kilómetros hasta llegar a una extensa planicie, en cuya parte más baja los veneros de agua se reúnen para formar una pequeña laguna. En sus cercanías se levanta de forma majestuosa la mole de un impresionante cerro granítico y en lo más alto se mantiene la torre de la Almenara, testigo del paso del tiempo, en perenne lucha contra las inclemencias climáticas. Ni que decir tiene que la vista desde lo alto recompensa el esfuerzo de la subida.

El regreso puede hacerse por el mismo trayecto, aunque es recomendable descender al valle del Concejo, donde nace la rivera de Gata. Encontrar el camino de los Perdigones para descender hasta Gata es cosa fácil, al mismo tiempo que se atraviesan hermosos parajes de robledales, prados, huertos y olivares, escalonados ladera abajo en un sin fin de bancales.

Historia

En 1212 Alfonso IX de León se la arrebató a los moros, junto con el castillo de Santibáñez, de donde dependía esta torre. Posteriormente, estas fortalezas fueron entregadas para su custodia a la Orden Militar de Alcántara. El castillo actual fue construido en el siglo XIV sobre la obra anterior.

Descripción

La torre ocupa el punto más alto del escarpado cerro. Es de planta pentagonal, hecha con piedra y cal, con sillares en sus cinco esquinas.

Según la visita que se hizo a la fortaleza el 29 de julio de 1549, existía una barrera de piedra seca alrededor de la torre. Dentro del recinto, junto a las murallas, se encontraban las caballerizas, con dos habitaciones encima y la torre del homenaje, único resto persistente en la actualidad.

Aún perdura parte del baluarte redondo situado delante de la puerta. Desde aquí se accedía a la torre por una escalera de mano, a modo de puente levadizo, con el fin de facilitar su aislamiento y seguridad para la defensa.

Visitas

Es de acceso libre.